La política en Neuquén

UOCRA, la mal parida de Vaca Muerta

Gerardo Martínez, secretario general nacional e integrante de la CGT, ha sido llamado a ordenar y encolumnar su tropa neuquina. Habría una advertencia judicial de intervenir la filial.
domingo, 09 de junio de 2019 · 11:26

Una banda de “pistoleros” dejó en evidencia que no todo lo que brilla es petróleo o gas en el denominado “faro energético” argentino.

A la vista de los magros resultados obtenidos en las relaciones entre la dirigencia del gremio de la construcción, los gobiernos nacionales, provincial y los CEOs de las compañías petroleras, hoy, en Vaca Muerta da lo mismo ser obrero comprometido, profesional calificado, delegado gremial, pistolero o sicario ocasional. ¿Por qué no? Los hechos continuos de los últimos años, así lo demuestran.

A días del comienzo del Precoloquio de IDEA en Neuquén, la semana concluye con un fuerte debate sobre lo sucedido en Sierras Blancas, uno de los puntos de Vaca Muerta en el que opera la compañía Shell.

La historia es “conocida”. Un grupo de 12 o 15 “matones”, la cifra no sería definitiva, se apersono la mañana del miércoles en el ingreso de la locación que opera Shell y la emprendió a los tiros, garrotazos y palazos contra la humanidad de Juan Acsama, delegado de los empleados de EDVSA, empresa que presta servicios en dicha locación.

Acsama, sería parte de los delegados que trabajan y operan a instancias del interventor de la UOCRA Neuquén, Víctor Carcar.

Los “matones” que fueron a buscarlo, según testigos del hecho, estarían enrolados en el sector que lidera Juan Carlos Levi, hombre importante del cuerpo de delegados del gremio de la construcción y muy distante de Carcar.

Al grito de “esta zona es de Juan Carlos Levi” y “si mañana te vemos por acá te matamos”, los agresores sacaron a Acsama de su camioneta lo tiraron al piso, lo habrían pateado y golpeado con palos y hasta con una pala. Los tiros habrían sido 50 y salieron sin dirección alguna. Al “garroteado” se le habría depositado una esquirla de los tantos disparos que esa mañana de miércoles repartió, a diestra y siniestra, la “banda” de Levi. 

Lo que acabamos de contar son testimonios de obreros de Sierras Blancas que asistieron atónitos al espectáculo “mafioso” del miércoles pasado en pleno corazón de Vaca Muerta.

La justicia está actuando. Hay dos detenidos con prisión preventiva, Juan Carlos Levi y Emanuel “Lechuga” Sandoval.

El gobernador Omar Gutiérrez advirtió a los sectores sindicales que operan en los yacimientos que no habrá más margen para situaciones como la ocurrida en Sierras Blancas.

Las grandes operadoras, una vez más, llevaron su reclamo al gobierno nacional, provincial y a la central de la UOCRA en Buenos Aires.

Con 50 balazos los dirigentes del gremio de la construcción de Neuquén, dieron por tierra con todo lo que se construyó durante los últimos 18 meses y pusieron en peligro el futuro plan de inversiones para los próximos años.

Las últimas horas, la presión sobre los dirigentes de la construcción no ha cesado. El pool de empresarios y funcionarios de Nación y provincia han intimado a las autoridades nacionales de la UOCRA a que tome cartas en el asunto y pongan a Carcar y Levi en el lugar que les corresponde.

Las diferencias no son de ahora. Lo ocurrido el miércoles animó también a otros sectores de la producción a comentar distintas situaciones que se vienen dando desde hace muchos años. Se habla de delegados “extorsionadores” que se presentarían en obras a inspeccionar “buscándole la mosca a la leche, de manera de pasar por caja y llevarse varios miles de pesos”.

Otros, conocedores de la interna, se animaron a concluir que “los muchachos pelean por poder político para acceder al control de las obras y por ende aumentar su recaudación”.

Los tiros de los “Levi Boys” estarían animando a hablar a otros sectores. Por ahora los empresarios neuquinos y el plantel de profesionales de la construcción, que habrían sido “extorsionados”, observan y esperan. Muchos guardan el deseo de que, esta vez, los tiros salgan por la culata y sirvan para ordenar y profesionalizar un sindicato que tiene mucho para dar pero que en los últimos años ha sido noticia, muchas más veces, en hechos policiales que difundiendo aspectos ligados a la actividad sindical y los beneficios alcanzados para sus afiliados.

El gremio de la construcción no tiene más margen para ocultar una pelea interna que lleva años. Levi, como hombre fuerte del cuerpo de delegados, y Víctor Carcar, como interventor de la seccional Neuquén, son los que están en el ojo de la tormenta. Son ellos, junto a Gerardo “cucharita” Martínez, secretario general de UOCRA nacional, los encargados de calmar las aguas en Neuquén. Martínez, es uno de los “gordos” históricos de la CGT y tiene lazos muy fluidos con el actual gobierno nacional.

Las desprolijidades de los muchachos de Martínez también fueron motivo de un fuerte reclamo, hace un año atrás, por parte de las principales operadoras, a Macri. Eran tiempos en que los piquetes y enfrentamientos entre grupos se generaban a diario y dificultaban el ingreso a los yacimientos.

Los hechos y la situación interna de la UOCRA Neuquén también preocupan al resto de los “compadres” de los sindicatos hermanos, llámese, Petroleros Privados, Petroleros Jerárquicos y Camioneros. Entienden que Martínez, Carcar y compañía tienen que comprometerse y terminar con los conflictos internos. “Que discutan sus diferencias internas no esta mal, pero que lo hagan a los tiros es una barbaridad”, comentó una fuente de los sindicatos que operan en Vaca Muerta.

En los próximos días sesiona, en Neuquén, el Precoloquio de IDEA. Luego, será el turno de la Mesa de Vaca Muerta, mucha tela para cortar y bastante más para decir.

 

Alejandro López

@LpezAlejandro 

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