La política de “tolerancia cero” en la administración pública neuquina volvió a mostrar uno de sus casos más extremos. Esta vez, la cesantía recayó sobre Carlos Roberto Cides, un agente de planta permanente que se desempeñaba en el ámbito del ministerio de Juventud, Deportes y Cultura, tras comprobarse que incurrió en amenazas de muerte, agresiones verbales reiteradas y conductas intimidatorias sostenidas en el tiempo.