Nido Blando

“¡Nuestros hijos con autismo son maravillosos!”

¡¡No dejemos de verlos!!! ¡¡¡Nuestros hijos con autismo son maravillosos!!!”. Eduardo Cabeza (Loncopué), papá de Juan Pablo. Junto a la ONG Lazos Azules iniciaron la cruzada de concientizar, romper la barrera social al desconocido mundo del autismo y multiplicar las posibilidades para su hijo y para todos los demás.
martes, 16 de julio de 2019 · 09:47

 

“Cuando te diagnostican autismo -un diagnóstico  que encasilla a personas- no te cuentan lo maravilloso que es transitar y convivir con la aventura del autismo”. De la mano del relato Eduardo, papá de Juan Pablo, veremos abrir nuestro mundo al mundo del autismo. Y seremos parte de una lucha que convirtió cientos de “no va a poder” en goles, dedos sucios de tierra y pantalones descosidos de risa y plaza. Una lucha con un mensaje esperanzador que Eduardo quiere hacer llegar a toda la Patagonia.

 

Eduardo y Juan Pablo, juntos, desde Loncopué, iniciaron una cruzada de amor e inclusión.

 

Eduardo Cabeza quedó viudo hace un año. Es papá de Juan Pablo (7) y Martina (3). Juan Pablo y Martina tienen muy buena relación y se apoyan uno al otro. Eduardo trabaja en una empresa de seguridad y vive un ambiente en la casa de sus padres en Loncopué, ( la ausencia de su compañera le tornó casi imposible cuidar a los chicos solo y trabajar).

 

Un trébol de tres hojas.

 

Juan Pablo hoy concurre a una escuela pública, horario completo, con ayuda de algunos días de maestra integradora. Dos días a la semana tiene un espacio en la escuela especial. Es un niño que, a pesar de todo lo que le ha tocado pasar, es muy dulce, cariñoso. Le gusta ver videos de cocina y jugar plantas v. zombis y zuma.

 

El maravilloso mundo de Juan Pablo.

 

Al poco tiempo de haber nacido le diagnosticaron autismo y, junto al diagnóstico, llegó la condena. Miles de “no va poder” parecían minarle el camino hacia la felicidad. La de él y la de los que lo amaban. 

Eduardo, sospechó que eso no podía ser todo. Y desde ese entonces lucha, trabaja y se asesora para darle la vida que sabe que Juan Pablo puede y debe vivir. Y de la  mano de la Asociación Lazos Azules (ONG neuquina que trabaja por la inclusión de los niños con TEA en Neuquén) aprendió a transitar un camino hacia el empoderamiento y la plenitud de los niños con autismo, y ahora quiere ayudar a otros padres a que lo transiten.

 

Lazos Azules, una ayuda clave para vivir el autismo en Neuquén.

 

Sí puedo. Sí puede


“Cuando recibimos junto a mi pareja el diagnóstico de mi hijo, también recibimos una lista interminable de ´No va a poder¨ - tantas cosas que supuestamente no iba a disfrutar de la vida-, fue un momento de mucho desconcierto, al no saber, no conocer mucho del autismo. Comenzamos a interiorizarnos, leer, noches largas de angustia, de lectura de informes, testimonios de familias, videos. Fue como una cachetada que me dio la vida, a los sueños que tenía yo como papá para con él, porque eso fue lo que me hicieron sentir, que tenía como hijo a alguien insuficiente, que traería trabajo y problemas. Hoy, cuatro años después de aquel día, me encuentro con un camino recorrido, no fue fácil. Fue un ¡Sí puedo! ¡Si puede! constante, una constante enseñanza en la vida, cada día fue un desafío y un logro ganado. En este camino me encontré con una sociedad, en la cual me incluyo, que desconocía el autismo, y con un Estado prácticamente ausente en materia de inclusión.”

 

 

El camino a la inclusión

Como papá, Eduardo hace todo lo que está a su alcance por adquirir herramientas: “ver otros puntos de vista, de percibir la realidad, para poder ayudar y servir de apoyo a quienes reciben ese diagnóstico, un diagnóstico  que encasilla a personas y que no te cuenta lo maravilloso que es transitar y convivir con la aventura del autismo. Comenzamos a reunirnos con aquellos que vivíamos la misma realidad, papás, mamás, abuelos, hermanos y me di cuenta que no estaba solo, y que juntos podíamos  suavizar esta realidad agridulce. Recuerdo el día que fuimos a una charla, casi con miedo. Venía la asociación Lazos Azules a hablar con los papás y familias de niños con autismo. Luego esa asociación se convirtió en el refugio para mi familia. Así iniciamos la tarea de concientizar, romper esa barrera social a lo desconocido y comenzar a abrir el mundo de las posibilidades para Juan Pablo y para todos los demás. “

 

Biodiversidad 

“Quienes viven con el autismo, conviven y se acercan y lo conocen, se dan cuenta que en realidad es una forma más de ser y de sentir, ¡¡¡porque sienten muchísimo!!! Sienten todo: el rechazo, la discriminación, a la aceptación la celebran, sienten la necesidad de tener amigos…  Cada familia a la que llega el autismo se ve impactada,  los vecinos, la escuela, el trabajo de mamá y papá, impacta en toda la sociedad en definitiva. Porque si hablamos de autismo, hablamos de que 1 de cada 68 niños tiene el diagnóstico, es decir que lo tenemos muy cerquita, está en todos lados, sólo tenemos que verlo y verlos.

 

 

¡¡No dejemos de verlos!!! Tienen muchísimas cosas para enseñarnos, son nobles de corazón, no saben mentir, son honestos, ven la vida de una manera totalmente diferente y nos enriquece, tienen tanto para dar, tanto potencial que los invito a que se acerquen y los conozcan, ¡¡¡nuestros hijos con autismo son maravillosos!!!”

 

 

Datos de contacto Lazos Azules:@autismoneuquen
27%
Satisfacción
68%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
4%
Indiferencia

Comentarios

Cargando más noticias
Cargar mas noticias