La causa por el acceso indebido al sistema informático del Gobierno de Río Negro, que permitió obtener y difundir el recibo de sueldo de Alberto Weretilneck, tuvo este miércoles su primera audiencia judicial. El único acusado, cuya identidad permanece reservada, quedó en el centro de una disputa en la que la defensa cuestionó la intervención de la fiscalía y anticipó que también objetará los peritajes realizados sobre la computadora secuestrada tras la denuncia.
El defensor particular Santiano Güenomil planteó que el hecho debería considerarse de acción privada y que, por lo tanto, la fiscalía no debería continuar con la investigación.
La fiscal Yanina Estela rechazó esa interpretación y sostuvo que se trata de un delito de acción pública, agravado por afectar un sistema informático estatal.
El juez Carlos Dvorzak dejó pendiente la definición y fijó un cuarto intermedio hasta el lunes 7.
La defensa también cuestionó el recorrido de la computadora considerada clave para reconstruir el supuesto acceso al sistema provincial. Según se expuso en la audiencia, la CPU fue retirada de Casa de Gobierno, intervenida por técnicos de ALTEC y secuestrada formalmente días después por la fiscalía. Ese procedimiento será revisado cuando avance la discusión sobre la prueba informática.
Güenomil había pedido que la audiencia fuera cerrada para evitar la difusión de detalles sobre la estructura tecnológica provincial. El planteo fue rechazado, aunque el juez ordenó mantener en reserva la identidad y las imágenes del acusado.
La causa se inició tras la filtración de recibos de sueldo de funcionarios del Gobierno, incluido el del gobernador Weretilneck. Desde entonces, la fiscalía tomó testimonios y entrevistó a técnicos de ALTEC.
Ahora, la Justicia deberá resolver si los peritajes fueron realizados correctamente y qué valor tienen como prueba. La computadora que en junio aparecía como una pieza clave para encontrar al responsable se convirtió también en uno de los principales frentes de batalla de la defensa.