La Asociación Civil Colectiva Feminista La Revuelta, conocida por sus protestas -muchas veces ocurrentes- logró la autorización estatal para funcionar.
La autorización fue tramitada y lograda ante la Inspección Provincial de Personas Jurídicas, organismo con ámbito de actuación en lo que también concierne a la fiscalización de las personas jurídicas.
Con postura a favor del “derecho al aborto”, La Revuelta ha realizado intervenciones urbanas para expresarse en contra de la violencia de género. Banderas, maniquíes, carteles, y hasta bolsas de residuos a las que les dieron forma humana, fueron utilizadas en sus performances.
Claro que también han arruinado cartelería publicitaria, con sus pitadas para “escrachar” lo que consideran “publicidad sexista”. Ahora con esta institucionalización, debe ajustarse a las normas, con todo lo que ello implica.