Es un hecho que se repite, cada vez más seguido. Una cabo de la Policía de Río Negro le salvó la vida a un niño de tres años que se atragantó con un trozo de comida y no podía respirar. La rápida intervención de Giuliana Namuncurá evitó la tragedia. El hecho ocurrió en Ingeniero Jacobacci, cuando la madre del pequeño estaba realizando sus quehaceres del hogar y notó que su hijo se estaba ahogando. Desesperada y muy asustada corrió hacia la calle a pedir ayuda y en ese instante pudo observar a la mujer policía que iba pasando por la vereda.
Namuncurá señaló que “venía de hacer un adicional y pasé por ahí de pura casualidad, porque iba a pasar a saludar a mi tía. Iba caminando y la veo a la señora con el nene y me dijo que se le ahogaba. No dudé en salir corriendo para ayudarla”.
Agregó que “el nene no reaccionaba y se había puesto morado, por eso fui a golpearle la puerta a un vecino. Como no me atendían agarré yo a la criatura y le hice una reanimación mientras subíamos a la camioneta. La mamá estaba muy asustada y yo le decía que se tranquilizara que iba a estar todo bien, por eso fue un alivio cuando el nene largó la comida que tenía y comenzó a llorar”.
“Cuando llegamos al hospital él ya estaba bien y yo sé que Dios estuvo ahí con nosotros. Me quedé con ellos y cuando le pusieron oxígeno al nene los abracé a los dos. Lo importante fue que después de todo está bien”, concluyó.
La cabo Namuncura cumple funciones en el Destacamento de Seguridad Vial de Jacobacci y durante su preparación y a lo largo de su carrera, recibió formación en primeros auxilios para resolver este tipo de emergencias. Además, se la instruyó para actuar ante un atragantamiento o practicar maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP).